
Y ella lo mira, cada día. Uno tras otro ella lo mira por la pantalla el no sabe que ella existe. No cabe en su mente que una chica libre se siente horas en frente de una pantalla a mirarlo, gastando lo que el tanto desea: la libertad, ir a comprar mantequilla, sonreír libremente en la calle...Pero esa chica existe, sí. Sus ojos ya no expresan sentimientos: Todo gira en torno a el. Piensa que nadie la quiere solo porque el significa su todo. Algo duele en el interior...Y entonces se da cuenta que siente amor; real amor por una foto, por un vídeo, por una voz...Por sus expresiones. El dice que no encuentra a su amor y ella llora, grita que ahí esta ella pero el no la escucha, no la ve, no la siente ni se la imagina. Cada noche antes de dormir ella gasta sus últimos cinco minutos pensando en el, cada segundo de su vida todo en este mundo le recuerda a el...Ella piensa, piensa que el es una persona como cualquier otro humano en este mundo y entonces...no cabe en su pequeña cabeza su mala suerte de no tener a alguien como el como vecino, como amigo, compañero de clase. Y el también busca a esa chica, esa perfecta chica que lo quiera por lo que es...Y ella quiere a ese chico, el chico que no le importa si sube un kilo al mes, si ese día esta fea porque el la ama por sobre todas las cosas y la ama por lo que es...Y ella también lo ama por lo que es, esa perfecta imagen.